miércoles, 21 de mayo de 2014

BLUES DEL HOMBRE ELEFANTE

VÍCTOR PALOMO
Blues del hombre elefante
Siempre que imito a un elefante
viene una muchacha loca y se mete en mi cama
cada parte de su cuerpo semeja la nota de un blues
y completa es tristísima canción.
Siempre que imito a un elefante
alguno de mis vecinos contrae matrimonio
otros
se marchan de casa y no vuelven nunca.
Y no sé cómo decir que necesito un lugar
donde ver caer la estúpida tarde
sobre mi sombra
donde dormir lo azul entre lo rojo
y en silencio
masticar la blasfemia.
Cada vez que imito a un elefante
se cae una casa
se rompe un espejo
se le va una de las siete vidas al gato
y alguien me descubre tocando enmascarado
este viejo saxofón de plástico.