sábado, 3 de noviembre de 2007

Cuarenta años de amor


Él regresa pasadas las nueve de la noche,

arrastrando su corazón de lluvia.

Ha tenido reunión en el trabajo. Frente al televisor,

desparramada en un sofá de terciopelo ajado,

ella fuma y se corta las uñas de los pies.

Entre los dos, un beso inexpugnable

sabe igual que la hiel del desengaño.

Cautiva soledad que se marchita detrás de la frontera de los labios.

Ahora que al otro lado del espejo sus rostros son extraños,

duele en el alma el eco de los días de vino

y rosas en los que se amaron.

Los muebles del salón guardan silencio,

cargados de recuerdos que quedaron,

como sobre la arena del olvido los restos de un naufragio.

Venció el reloj. Los hijos se marcharon.

Para cenar, tortilla de patatas.

Cuarenta años de amor son demasiados.

Autor: Ricardo Desola

Mis ojos


Yo quisiera regalarte mis ojos,

en ellos estás tú contenida,

por ellos mi mirada se confunde con tu misma presencia

y atónitos persiguen el halo de tu ciego dominio.

Yo quisiera convencerte de que te fueras sin ruido,

sin acto,

como una pisada en la nieve,

para así no recordarte como una llaga profunda,

para que así la lluvia dejara una huella invisible incapaz de herir la memoria.

Pero mis ojos no mienten cuando te nombran

y es una oración el iris exacto

que va forjando tu cuerpo en cada pensamiento que me alumbra.

Autor: Ramón Carballal Durán

Tu nombre



Tu nombre

Ese que acarician mis labios,

Ese que lanzo al viento

Y en cada letra Escondido va un te quiero.

Tu nombre

Tesoro en mi corazón

Y música de mi alma,

Acordes de un violín

Y notas de una guitarra.

Tu nombre

Que acaricia mi boca

Al desgranarlo en silencio,

Y se incrusta en mi alma

Cuando lo grita al viento.

Tu nombre

Deseo escondido

En lo mas hondo de mi ser,

Anhelo de caricias Que pude tener

Tu nombre

Pronunciado con devoción

Guardado como reliquia,

Sentimientos dentro de mí

Mil ansias de caricias.

Tu nombre

Que solo al pronunciarlo

Consigue que mi ser tiemble,

Que lo bebo con ansiedad Deseando tenerte.

Tu nombre...

Stella

Autora: Carmen Parra Ruiz

Pastel de miel que suena fragua con tus manos



Miel pastel de mielmiel miel miel pastel demielpastel, sonidos de fraguafuelle alto (una posible industria)y miel suena altocon fuerza presionas hacia abajoarañas, que dañocomienzan a flojear las piernas y piden miel.
Se ha perdido se ha caído unbotónmás, quiero fuelle que suene altome haces cierto daño con losdientes que presiona hacia abajofragua hunde hondo fuellefragualuego solo debes soltar que ergonómica solución.
Y miel pastel de dañomecanismos automáticos sujetaun botón se ha caído se ha caídoy presiona de nuevo hacia abajosuena alto, fragua, puedes comprobar como se alimentael daño las brasas con tus manos que se ha caído¡un botón! se hunde hondo fuelle fuellesuena alto¡un botón! se ha caído sujeta hacía abajodebes soltar.
Mario Jodra [drasolt] ® 2007

lunes, 29 de octubre de 2007

En paz


En Paz



Artifex vitae, artifex sui.

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida
ni trabajos injustos ni pena inmerecida;

Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas;
cuando planté rosales coseché siempre rosas.

. . . Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno;
mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas,
y en cambio tuve algunas santamente serenas . . .

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. Vida, nada me debes!

¡Vida, estamos en paz!

Amado Nervo

poema corto


Viviremos en un castillo
hecho con amores
sostenido por dulzura
protegido con confianza
construido con felicidad
viviremos en nuestro castillo
para no salir jamás.