martes, 3 de junio de 2008

Crepúsculo de Asia

Vírgenes rosas inclinaron hacia
tus cabellos de red de tus pistilos
al beso de los astros, intranquilos,
por tus pupilas húmedas de gracia.

tal una araña que a la luz espacia
los traidores urdimbres de sus hilos,
se proyectó la sombra de los tilos
en tu balcón de vieja aristocracia...

Trémulas al prodigio de tu encanto,
como anegadas en celeste llanto
te contemplaron las estrellas fijas.

Y era un triunfo de reinas diademadas
en las Mil y una Noches perfumadas
del mundo sideral de tus sortijas.

Autor: Medardo Angel Silva

Hora Santa

Los espejos de límpida mirada
con una coluptuosa complacencia
copiaban tu imperial magnificencia
de blondas y de seda perfumada.

Las bujías de ardiente llamarada,
en el salón de asiática opulencia,
fingían, circundando tu presencia,
los ojops de una fiera hipnotizaba...

Un llanto largo y musical vertía
Chopin en una rara melodía...
huyeron ritmos como sueños vanos...

Flotó un perfume de yacentes lilas,
y, ante la inmensidad de tus pupilas
dejémi corazón entre tus manos!

Autor: Medardo Angel Silva