sábado, 17 de noviembre de 2007

Anhelo


¡Oh! ¿dónde está ese mundo que soñé
allá en los años de mi edad primera?
¿Dónde ese mundo que en mi mente orlé
de blancas flores ... ? Todo fue quimera!

Hoy de mí misma nada me ha quedado,
pasaron ya mis horas de ventura,
y sólo tengo un corazón llagado
y un alma ahogada en llanto y amargura.

¿Por qué tan pronto la ilusión pasé?
¿Por qué en quebranto se trocó mi risa
y mi sueño fugaz se disipó
cual leve nube al soplo de la brisa ...?

Vuelve a mis ojos óptica ilusión,
vuelve, esperanza, a amenizar mi vida,
vuelve, amistad, sublime inspiración ...
yo quiero dicha aun cuando sea mentida.
Autor:Dolores Veintimilla de Galindo

Sufrimiento


Pasaste, edad hermosa,
en que rizo el ambiente
las hebras del cabello por mi frente
que hoy anubla la pena congojosa.
Pasaste, edad de rosa
de los felices años,
y contigo mis gratas ilusiones ...
Quedan en su lugar los desengaños
que brotó el Huracán de las pasiones.

Entonces ¡ay! entonces, madre mía,
tus labios enjugaban
lágrimas infantiles que surcaban
mis purpúreas mejillas... y en el día
¡ay de mí! no estás cerca para verlas ...
¡son del dolor alquitaradas perlas!

¡Madre! ¡Madre! no sepas la amargura
que aqueja el corazón de tu Dolores,
saber mi desventura
fuera aumentar tan sólo los rigores
con que en ti la desgracia audaz se encona.
¡En mi nombre mi sino me pusiste!
¡sino, madre, bien triste!
Mi corona nupcial, está en corona
de espinas ya cambiada ...
Es tu dolores !ay! !tan desdichada!
Autor:Dolores Veintimilla de Galindo

La noche y mi dolor


El negro manto que la noche umbría
tiende en el mundo, a descansar convida.
Su cuerpo extiende ya en la tierra fría
cansado el pobre y su dolor olvida.

También el rico en su mullida cama
duerme soñando avaro en sus riquezas;
duerme el guerrero y en su ensueño exclama:
-soy invencible y grandes mis proezas.

Duerme el pastor feliz en su cabaña
y el marino tranquilo en su bajel;
a éste no altera la ambición ni saña;
el mar no inquieta el reposar de aquel.

Duerme la fiera en lóbrega espesura,
duerme el ave en las ramas guarecida,
duerme el reptil en su morada impura,
como el insecto en su mansión florida.

Duerme el viento, la brisa silenciosa
gime apenas las flores cariciando;
todo entre sombras a la par reposa,
aquí durmiendo, más allá soñando.

Tú, dulce amiga, que tal vez un día
al contemplar la luna misteriosa,
exaltabas tu ardiente fantasía,
derramando una lágrima amorosa,

duermes también tranquila y descansada
cual marino calmada la tormenta,
así olvidando la inquietud pasada
mientras tu amiga su dolor lamenta.

Déjame que hoy en soledad contemple
de mi vida las flores deshojadas;
hoy no hay mentira que mi dolor temple,
murieron ya mis fábulas soñadas.
Autor.Dolores Veintimilla de Galindo

A Carmen


A CARMEN
(Remitiéndole un jazmín del Cabo)

Menos bella que tú, Carmela mía,
vaya esa flor a ornar tu cabellera;
yo misma la he cogido en la pradera
y cariñosa mi alma te la envía
cuando seca y marchita caiga un día
no la arrojes, por Dios, a la ribera;
guárdala cual memoria lisonjera
de la dulce amistad que nos unía.

que hoy anubla la pena congojosa.
Pasaste, edad de rosa
de los felices años,
y contigo mis gratas ilusiones ...
Quedan en su lugar los desengaños
que brotó el Huracán de las pasiones.

Entonces ¡ay! entonces, madre mía,
tus labios enjugaban
lágrimas infantiles que surcaban
mis purpúreas mejillas... y en el día
¡ay de mí! no estás cerca para verlas ...
¡son del dolor alquitaradas perlas!

¡Madre! ¡Madre! no sepas la amargura
que aqueja el corazón de tu Dolores,
saber mi desventura
fuera aumentar tan sólo los rigores
con que en ti la desgracia audaz se encona.
¡En mi nombre mi sino me pusiste!
¡sino, madre, bien triste!
Mi corona nupcial, está en corona
de espinas ya cambiada ...
Es tu dolores !ay! !tan desdichada!
Autor: Dolores Veintimilla de Galindo

Quejas


¡Y amarle pude! ... Al sol de la existencia
se abría apenas soñadora el alma ...
Perdió mi pobre corazón su calma
desde el fatal instante en que le hallé.

Sus palabras sonaron en mi oído
como música blanda y deliciosa;
subió a mi rostro el tinte de la rosa;
como la hoja en el árbol vacilé.
Su imagen en el sueño me acosaba
siempre halagüeña, siempre enamorada;
mil veces sorprendiste, madre amada,
en mi boca un suspiro abrasador;
y era él quien lo arrancaba de mi pecho,
él, la fascinación de mis sentidos;
él, ideal de mis sueños más queridos,
él, mi primero, mi ferviente amor.

Sin él, para mí, el campo placentero
en vez de flores me obsequiaba abrojos;
sin él eran sombríos a mis ojos
del sol los rayos en el mes de Abril.
Vivía de su vida aprisionada;
era el centro de mi alma el amor suyo,
era mi aspiración, era mi orgullo ...
¿por qué tan presto me olvidaba el vil?

No es mío ya su amor, que a otra prefiere;
sus caricias son frías como el hielo.
Es mentira su fe, finge desvelo...
Mas no me engañará con su ficción. . .
¡Y amarle pude delirante, loca!
¡No! mí altivez no sufre su maltrato;
y si a olvidar no alcanzas al ingrato
¡te arrancaré del pecho, corazón!
Autor: Dolores Veintimilla de Galindo

lunes, 12 de noviembre de 2007

No se cómo llamarte


Te amo tanto, que no se
no se como llamarte;
llamarte esposo, llamarte cielo
o simplemente amor, pedacito de hielo
que a este pobre corazón refrescas al instante.

No se como llamarte, amor de mis amores
si todas las palabras quedan pequeñas ante ti;
eres mi vida, mi aire, mi alegría
eres la fortaleza para poder vivir.

No se como llamarte,
¿Tal vez dueño de mi vida?
aunque quizá Dios, se enfade y con razón,
pues El es el único dueño del universo,
pero tú eres el dueño de mi abnegado corazón.

Tal vez te llame de distintas maneras
y siempre al despertar te entone una canción,
pero se, no será suficiente
para calmar mi ardiente corazón.
Autor:Milena Velandia
Colombia

Cada instante




Cada beso, cada caricia, cada susurro, cada lamento, cada lágrima que corre por tus ojos son motivos que me orillan a amarte cada vez mas.

Cada mirada, cada te quiero reconfortan mi alma y mi corazón se siente seguro… Seguro de que en cada suspiro en cada palabra me entregas tu alma.

Contigo cada instante es grandioso, cada momento lo disfruto al máximo, cada beso sella en mi alma la dulzura de tu entrega.

Cada respiro, cada abrazo me hace sentir segura.

Por que el amarte lo llevo en todo lo que soy…



Colaboración de Karina
México

Abrazado a mi



Pon todas tus preguntas sobre mi,
Si piensas que solo tú te sientes solo.
Mójame con todos tus recuerdos,
No dejes de llorar.
Repite conmigo lo que no podrás recuperar.
Aférrate del tiempo que voló
Pero no te escondas de mi.
Pero no te escondas de ti.
Apriétame el corazón.
Explícame como quisieras vivir,
Cerca de una montaña o cerca del sol.
Abrazado a mi esperanza o
Abrazado a tu ilusión.
Pon todas tus preguntas sobre mi,
Si piensas que ya no puedes más.
Mójame con todos tus recuerdos,
No dejes de llorar.
Grita desde dentro y te hará olvidar.
Enrédate en mi cuerpo, atrévete a volar.
Pero no te sueltes de mi.
Pero no me dejes ir.
Apriétame el corazón
Cuéntame como te sientes.
Sientes alegría o sientes dolor.
Abrázate a mi cintura.
Cobijate en mi calor.
Autor: Flor Cantú
México

Píntame,pintor


Pinatame pintor
tu que pintas hermosos cuadros,
estoy aquí para que pintes
de color rosa, mi melancolía,
que traces líneas intentando dibujar mi cuerpo,
píntame pintor, píntame antes de que amanezca,
mi piel color manzana desnuda,
mis curvas sutiles y delicadas,
ante tus manos frías y temblorosas...
Pincel que me pinta y me desvanece,
lápiz coloréame con tus grises colores,
Pintor desnúdame con tu mirada,
tócame, bésame, bajo la luz de tus matices...
Destrúyeme pintor y vuelve a intentarlo,
mancha de colores el arco iris de mis deseos...
Pintor estampa tu firma en medio,
de mi corazón enamorado.


Colaboración de Luna María

Brillo



Brillan tus ojos cuando hablas

Oigo tu voz muy cerca mío.

Siento el latido de tu corazón,

impaciente aunque no sea mío.

Tengo



Tengo un amor, el tuyo.

Una pasión, la mía.

Tengo una gran alegría,

de que mi amor sea tuyo.