jueves, 25 de octubre de 2007

Cada mañana



Cada mañana el mismoasombro, siempre nuevo:el ver lo naturalque es para ti tu cuerpo.
Consabidas minuciasdel rito del aseo,que imperceptiblementeelevas al misterio.
Desde mis ajimecesvigilo tus linderos:revuelas como un ángelsobre tus mismos pechos.
Tu humedad se disputanla juncia y el espliego.¡Ay, frescura de aljibey calor de sesteo!.
En mis blandas murallasaprisionado, veoel hábito sencilloque tienes de tu cuerpo.
Resuelves la materiaen puro movimiento;cada escorzo insinúaun ritmo en el espejo.
El repetido aireque modela tus gestos,es en ti cristalinopero en mí es espeso.
De tu cuello desnudonace un hondo venero;de tus brazos en alto,la mimbre de tu pelo.
Al alba, cuando midotu distancia, no entiendola natural costumbreque es para ti tu cuerpo.
RAFAEL GUILLÉN ( España, 1933 )

Relojes que en la tarde





¿Hace falta decir que la tarde ha puesto parches perfumados en la memoria? -Sí... La nostalgia germina hermosa y se derrama como un néctar lujoso sobre el pensamiento. Las metáforas se desnudan para colgarse del cielo. El mar con sus ojos cansados de ola llega en silencio mientras sueñan los peces. La cosecha de cielo rojo se prolonga hasta mi brazo de sílabas y de ampollas para intentar tocar ésta noche sí, los labios a la luna. Las palabras viejas, hechas de polvo lacustre se fraguan en frases pequeñas, se hacen montañas de versos resucitados y llenan la osamenta precoz de la tarde. Otra vez la poesía es agua recién poblada... -No... En la desembocadura de mis ojos la alegría y las formas sutiles de unas gaviotas recién pintadas en su vuelo, ya no caben en mis pupilas. La tarde teje su mejor eclipse de mar sobre tu cuerpo de mujer tendida -como si fuese mi plato- sobre la playa. El mundo celebra su incendio apagándose a través de las ventanas habituales. Los colores se ciñen todos a tu cuerpo mojado. Las ansias de amarte por aquí gotean como minutos, como lluvia agradecida. Contemplo toda tu anarquía sonora. Terquedad ruidosa la de mi flecha sobre tu arco blando...

Ambición





Ambición




Ernestina de Champourcin (1905 - *)




¡Quisiera ser viento!




Ráfaga tendida




que arrastra en su beso




el polvo y la nube,la rosa, el lucero...




-No brisa apacibleque finge despechosy siembra caricias-.




Yo quiero ser fuego,




volcán de aire rojoque incendie el secreto




de todas las ramas




y todos los pechos;




aquilón desnudo,huracán de acero,




fragua donde forjansu actitud los cuerpos.




¡Cuando voy a ti,




quisiera ser vientopara arrebatarte




más allá del cielo!

Quiéreme entera



Dulce María Loynaz (1903 - *)Si me quieres,
quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negray blanca.
Y gris, y verde, y rubia,quiéreme día,quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!
Si me quieres,
no me recortes:¡Quiéreme toda...
o no me quieras!

Definiciones



Gioconda Belli (1948)Podríamos tener una discusión sobre el amor.Yo te diría que amo la curiosa maneraen que tu cuerpo y mi cuerpo se conocen,exploradores que renuevanel más antiguo acto del conocimiento.Diría que amo tu piel y que mi piel te ama,que amo la escondida torreque de repente se alza desafiantey tiembla dentro de míbuscando la mujer que anidaen lo más profundo de mi interior de hembra.Diría también que amo tus ojosque son limpios y que también me penetrancon vaho de ternura o de preguntas.Diría que amo tu vozsobre todo cuando decís poemas,pero también cuando sonás serio,tan preocupado por entendereste mundo tan ancho y tan ajeno.Diría que amo encontrarte

y sentir dentro de míuna mariposa presaaleteándome en el estómagoy muchas ganas de reírmede la pura alegría de que existía y estás,de saber que te gustan las nubesy el aire frío de los bosques de Matagalpa.Podríamos discutir si es serio esto quete digo.Si es una quemadura leve, de segundo, tercero primer grado.Si hay o no que ponerle nombre a las cosas.Yo sólo una simple frase afirmoTe amo

Los amantes



Baldomero Fernández M. (1886 – 1950)

Ved en sombras el cuarto, y en el lechodesnudos, sonrosados, rozagantes,el nudo vivo de los dos amantesboca con boca y pecho contra pecho.Se hace más apretado el nudo estrecho,bailotean los dedos delirantes,suspéndese el aliento unos instantes...y he aquí el nudo sexual deshecho.Un desorden de sábanas y almohadas,dos pálidas cabezas despeinadas,una suelta palabra indiferente,un poco de hambre, un poco de tristeza,un infantil deseo de purezay un vago olor cualquiera en el ambiente.

Tu eres perfecto para mi


Tú eres perfecto para mí,


te siento (lo leo en tus poemas)


escribes como un hombre libre,


silbas pájaros en tus versos brillas,


te siento... mil lunas de lobos y ardillas,


bosques de peperina, perfumas.


Sé que me extrañas antes de irte


cada vez que sueñas que me besas tiemblas,


olvida tu pasado...


te prometo, querido,


danzaremos las caderas redondas


como dátiles los cabellos a la brisa la boca abierta...


ollejo dulce de pomelos.


Ven, es el calendario de las libélulas


ellas recitan meses de esperanza,


(lo leo en tus poemas) ven...


lo juro, tú eres perfecto para mí


Autora :Rosa Buck

domingo, 21 de octubre de 2007

diario de un hombre perfecto

Soy un desquiciado que desquicia, un inaguantable incomprendido, un arrogante, un antisistema inadaptado, cruel, canalla de antro, gilipollas, tonto y estúpido. Un utópico pasado de moda, un egoísta, absurdo, solitario bien acompañado, cantamañanas y egocéntrico, un bocazas sin mordaza incontrolado y con micrófono, un correcaminos, pendón desorejado, putón berbenero, ruín, tramposo, pandillero, asaltacunas, pecaminoso, impuro, un enterado que no entiende que le quieran, un retrasado sabelotodo, soy el que acompaña a la soledad que se siente bien acompañada porque soy el único que la entiende y es la única que me soporta; soy un cuerdo con cuerda ahogado por su locura, soy más cosas que el mismo diablo, un puñal sangrante en bandeja de plata, soy un erupto en una misa, una mosca en una sopa, un galipo en una copa de vino, un ilusionista de engaños, el payaso tristón de un circo, el que no pega ni con cola, el que va para atrás como los cangrejos, soy el acabose de un mal cuento, soy el poeta que no rima ni con su sombra, soy el principe besado que se convierte en sapo, soy el que mercadea con tus sueños e invierte en pesadillas, el que paga en metálico y cobra en especie, soy la organización en el caos, un insultante don nadie, un ridículo parlanchín, un lengua floja cansino aburrido hasta para sí mismo, un palo que no aguanta su vela, un gato sin vidas, un desaparecido que no preocupa, un perfecto imperfecto, un adjetivo descalificativo, un periódico del día anterior, una olivetty en una tienda de ordenadores, el instinto de un perdedor....A pesar de todo, amada mía, te mueres por mis besos, no respiras sin mi permiso, no vives si no te lo digo;me quieres demostrándome tu mal gusto....me tienes en tus manos. ¿Qué haría yo sin ti?
Autor:Miguel Cbo.

amaneciendo

Borrando mis estrellas, espiaban hace rato sobre mi pecho, el parpadeo silencioso de tus ojos negros. Celeste buenos días de grandes pupilas. Me estudia. Me memoriza. Caprichosa, tu pierna se deja vencer sin preguntarme. Descarados, tus pies pequeños tontean con los míos. Dulzura que ahora juega a mujer posesiva. Te ríes vencedora cuando despiertas, otra vez, mis latidos. Pero no quieres mi risa imponiéndote caprichosa. Tu dedo me sella los labios convirtiendo el rincón de la cama en un callejón sin salida. Tus labios acorralando me avisan…”para ti y para mí, el mundo aún no existe”.
Autor:Miguel Cbo.