Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría todo el hueco del cielo, toda la cavidad de la hermosura no bastaría para contenerte, y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera oh majestad, tú nunca, tú nunca cesarías de estar en todas partes, porque te sobra el tiempo y el ser, única voz, porque etás y no estás, y casi eres mi Dios, y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro. |