viernes, 23 de mayo de 2014

ANECDOTARIO

1. SARMIENTO NO DABA SU BRAZO A TORCER
En el fondo de la casa de Sarmiento crecía un limonero.
-¡Un naranjo!- decía Sarmiento.
-¡Un limonero!- decía Procesa.
¡Pero como Sarmiento era esperado todas las tardes, de vuelta de la presidencia, con una naranjada
que su hermana le hacía amorosamente ésta se propuso poner término de una vez a la eterna discusión.-
Llega Sarmiento, se dispone a beber su delicioso vaso diario y luego grita, arrojándolo con furia y
gesticulando como un demonio.
-¡Esto no lo has preparado con naranjas, sino con limones!
-Estas equivocado, Domingo, porque he cortado los frutos con mis propias manos del árbol del
fondo, que tú sostienes que es un naranjo.
Y Sarmiento repuso, sin declararse vencido:
-Pues si el olmo no da peras, hay naranjos que dan limones.
Recopilación de Anécdotas de Argentinos Célebres. Seg. Serie.pág.18.

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