Somos el complemento
perfecto:
tu el estallido
yo el volcán;
tu suspiras
yo descontamino
el ambiente.
El machismo es una palabra
que no razona.
Tu recuerdo me oprime el pensamiento
no atino a dispararle a mis palabras.
Respira fuerte
para que sufras con decoro
mi desconcierto de brazos caídos.
Tu
escalinata diaria en el relevo
a la hora del exquisito cuento
con el baile de pequeñas lunas
donde tus pasos queden esculpidos.
Sálvame de tu ahogo
que lo siento como mío
para que tu extrovertida danza llegue
donde no llega el desprecio,
ni donde la caña
sea sacudida por el viento.
Dónde encontraré
tu escultura de porcelana
fina, delicada y quieta;
dónde, el eco de tu piel espesa
cuando mi sabor te extraña;
dónde la sintonía
de tus versos
fieles al diapasón
de un parpadeo luminoso.
Autor: Edgar Molina S.
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